PULSO SINDICAL DIARIO DE LA CGT CHILE - 03 OCTUBRE 2022

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"..Pueblo sentenciado, pueblo silenciado, pueblo sentenciado, para los indignados tienen perros preparados .." 
             canta Ana Tijoux
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1.-
 ¡¡ No más por favor, no más, ya les he dicho todo lo que sé, no tengo nada que ver con armas, por favor no me peguen más!!.

Esta demanda de no más castigo, creo que la hicimos todos los que pasamos por Chena. Se repitió cientos de veces en las más variadas voces, durante el tiempo que estuvimos privados ilegalmente de libertad. 

Se iba acabando el tiempo, pasaban las horas y nada nuevo parecían entregar los presos. Extrañamente no todos eran llamados a interrogatorios. A los viejos de la Maestranza les intrigaba que luego de la primera detención y el castigo que les dieron, no se les hubiera vuelto a llamar. Como ellos varios más llamaron la atención sobre el particular. No había una respuesta. Quienes peor lo pasaban eran los campesinos, hacía ellos parecían ir dirigidos los mayores castigos. 

Así había sido en la escuela.

La sensación de  desesperanza se acrecentaba con cada hora que pasaba. Solo la firmeza de los ferroviarios y los campesinos, quienes incluso hablaban en voz alta cuando estaba prohibido hacerlo, nos mantenía erguidos a la mayoría.  Debo reconocer que éramos varios los que nos encontrábamos en un momento cualquiera, hincados, sollozando en silencio. Son tantas las cosas que se empiezan a notar en la medida que el tiempo pasa y no sabes que será de tu suerte.

Un día tenías a un compañero al lado, al otro descubres que no está".

2.- "¿Lo sacaron a otro lugar, lo mataron, la tortura ha sido tan brutal que no puede mantenerse en pie?.¿Dónde está?.

Pasan lentos los días, no te llaman a interrogatorio, empiezas a extrañar cosas que eran parte de tu vida diaria, en libertad. Como ataca la sed en este lugar y solo tenemos agua en cascos de milico. Quieres comer algo sólido que no huela a podrido, fumar un cigarro o simplemente poder mirar alrededor sin el miedo de ser descubierto.

Son sueños recurrentes, la mayoría imposibles de concretar. Todo nos está vedado, prohibido. No nos corresponde pedirlo. Percibimos que se nos agota el tiempo.

Como podemos comenzamos a transmitir recados para los familiares que están afuera, la desconfianza sigue siendo enorme, ya que venimos de lugares diferentes y solo nos conocemos entre los grupos, cuando nos permiten levantar la venda". 

*Del libro Cerro Chena Testimonio, un campo de prisioneros

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MANUEL AHUMADA LILLO 

PRESIDENTE CGT CHILE
Nuestra fuerza la Unidad
Nuestra meta la Victoria