Pulso Sindical N ° 394

La unión entre el pueblo y canto

“Miren como sonríen los presidentes, cuando le hacen promesas al inocente
Miren como le ofrecen al sindicato, este mundo y el otro los candidatos
Miren como redoblan los juramentos, pero después del voto, doble tormento
Miren el hervidero de vigilantes, para rociarle flores al estudiante
Miren como relumbran carabineros, para ofrecerle premios a los obreros
Miren como se visten cabo y sargento, para teñir de rojo los pavimentos
Miren como profanan la sacristía, con pieles y sombreros de hipocresía…”. Violeta Parra

La canción de Violeta, escrita en 1971, es una más de las constataciones hechas por los artistas populares, de lo que vivió y vive nuestro pueblo. Violeta y muchos otros como ella están hermanados en eso de decir las cosas por su nombre, sin importar lo que oportunistas y ambiguos puedan decir.
Solo basta escuchar el silenciado «Político Castro Mena» de Quelentaro y el inolvidable pero por estos días poco difundido “Ya quisieran por olvido” de Illapu, para darse cuenta que la creación musical viene de la mano de las vivencias de nuestro pueblo. Son canciones que quedan y marcan para siempre el camino, que invitan a no desmayar cuando algunos buscan borrar con el codo aquello que escribieran con la mano.

Periódicamente se hacen promesas de cambio, propuestas para mejorar la condición de los parias y el resultado sigue siendo el mismo. Los más necesitados, sujetos de atención de candidatos y candidatas, dejan de ser importantes en el mismo momento en que quienes apelaron a ellos se acercan al poder. No hay solución al problema de la educación, ni se entregan nuevas y mejores viviendas, la salud sigue siendo un derecho de los que tienen plata y los trabajadores continúan esperando aquellas leyes que les devolverán algo de su dignidad pisoteada. Ya votaron, ahora pueden seguir esperando.

PULSO SINDICAL Nº 393 DEL 01 AL 15 DE FEBRERO DE 2020

EL APORTE DEL CIUS
           
Cuando la CGT tomó su nombre definitivo (heredando estatutos, declaración de principios y plataforma de lucha de la CTGACH y la COTIACH) puso el énfasis en la necesidad de seguir trabajando por construir una Central Única de Trabajadores.

Pese a nuestro alejamiento de la Central Unitaria cuando ésta aceptó el Seguro de Cesantía, seguíamos creyendo que en algún  momento los equivocados harían un mea culpa y se la jugarían por la unidad de todos los abusados y explotados.

Profundo error. Solo meses después los mismos que habían aceptado la imposición gubernamental, validaban la reforma laboral que ponía termino a la obligatoriedad de los balances financieros en las organizaciones con más de 250 socios, así como el término de la facultad de las Inspecciones del Trabajo para auditar las finanzas sindicales en caso de denuncias de trabajadores por mal uso de sus fondos.

Pulso Sindical N ° 392

En un tiempo pretérito fuimos invitados a votar NO en un plebiscito que definiría la continuidad o no del dictador, agregándose un «HASTA VENCER» de manera de dejar claro que quienes hacían suya está opción no cejarían en su demanda de terminar con la dictadura y restituir al pueblo lo que los milicos le habían quitado a sangre y fuego, más allá de que ésta abandonara el poder por decisión de la ciudadanía.

En ese tiempo lejano, fueron muchos los compañeros de ruta que no aceptaron esta resolución y se alejaron de la militancia activa,  acusando una «entrega al modelo” y la rendición de las banderas hasta entonces enarboladas.

Siendo justos, es bueno reconocer que algunos de los que se fueron mutaron en empresarios o emprendedores, con distinta suerte, otros se dieron vueltas de carnero de tal manera que hoy se encuentran mirando de manera distinta, renegando incluso de aquello que sostuvieron con fuerza y convicción como si nunca hubieran hecho el compromiso de “luchar hasta vencer”, mientras unos cuantos se fueron para la casa desengañados y dolidos de todo lo vivido.

PULSO SINDICAL Nº 391 DEL 01 AL 15 DE ENERO DE 2020

CHILE DESPERTO
 
Muchos trabajadores han demandado una opinión de su organización sindical, respecto de lo vivido en el país desde el 18 de octubre de 2019 y los hechos posteriores.

Es lo que intentaremos explicar desde nuestra visión como organización de trabajadores.
 
Como es sabido, días antes del 18 de octubre comenzaron las acciones de evasión en el Metro producto de una nueva alza en el valor del pasaje de la locomoción colectiva, jornadas impulsadas por los estudiantes y  las que se fueron sumando trabajadores y personas de la tercera edad.

Lo que vino después es conocido por todos, se le llama “estallido social” y refleja la protesta de la población contra la desigualdad y la discriminación, estallido que se hizo presente con las más diversas formas e instrumentos y que llevó incluso al gobierno a sacar los militares a la calle, intentando recuperar “su orden social” lo que aún están lejos de conseguir. La masividad de las protestas y el posterior toque de queda en casi todas las regiones del país, llevó a la población en general a cambiar sus hábitos en cuanto a llegada y duración de la jornada de trabajo, transporte, compra de alimentos y vida social.