Suspensión de transmisiones radiales hasta que termine la cuarentena

A todas las personas que son fieles auditoras de la Radio La Voz de los Trabajadores les comunicamos que a partir de las 00°° del Viernes 27 de Marzo estarán suspendidas las trasmisiones habituales de nuestra radio debido a la cuarentena que se ha decretado ante la crisis sanitaria que vive nuestra sociedad.

Ante cualquier duda comunicarse vía correo electrónico a cgt.chile@gmail.com y/o comunicarse vía whatApp al +569 84495318.

PULSO SINDICAL DIARIO DE LA CGT CHILE 02 JULIO 2020


*****
"...Los jefes del cobre te mataron Joe, te dispararon, dije yo. 
Se necesitan más que armas para matar a un hombre, dijiste..."
                                         Joan Baez
****
1.- Hace algunos días quien las oficia de presidente, rompió nuevamente las normas entrando a comprar vino y  los genuflexos debieron salir a justificarlo. Que su investidura le da el derecho, que puede y debe adquirir aquellas cuestiones que necesita, que los chilenos somos iguales en deberes y derechos, y una larga lista de sandeces.
Mientras al ciudadano común se le impide salir a la calle a riesgo de detenciones y multas, se informa de ínfimas multas a quienes violan cuarentenas en avionetas y helicópteros.
Algo se reafirma con estos y otros hechos en estos meses de restricciones.
"Las botas privilegiadas", como cantara alguna vez el temucano, disponen de permisos y salvoconductos para superar los cordones sanitarios y acceder a negocios que en los lugares bajos de la ciudad están cerrados.
En definitiva, "somos iguales pero hay unos iguales mejores que otros".

2.- Pobreza. Hambre. 
Conceptos de uso común en estos meses, pero que en ningún caso pueden ser vistos como algo extraordinario, provocado por la irrupción de un virus, que ya ha matado a miles.
Pobreza y Hambre se instalaron en nuestro país desde los primeros años de la dictadura, pero también lo estaban en el primer centenario como tan bien lo reflejó Recabarren, y son resultado de los bajos ingresos de las familias junto a un conjunto de leyes regresivas que, en el caso de los trabajadores, implicaron severas restricciones para organizarse y negociar  colectivamente.
La fijación de un sueldo mínimo mensual miserable impide hasta hoy, a millones de compatriotas, poder satisfacer siquiera sus necesidades básicas.

¿Cuántos son los explotados que deben acumular su rabia y renunciar a demandar condiciones dignas, ante el temor de perder sus empleos?
Aquí está el primer escollo que debemos superar quienes aun nos mantenemos con las banderas de la dignificación de la clase trabajadora al tope.
Hay que romper las barreras instaladas por el miedo y eso solo lo logramos con educación.
De lo contrario seguiremos dando pasos en falso.
*****
Educar- Organizar - Luchar


MANUEL AHUMADA LILLO
Secretario CGT CHILE