lunes, 2 de junio de 2014

PULSO SINDICAL Nº 237 DEL 17 AL 23 DE MAYO DE 2014

Se comunicaron con nosotros desde un colegio de Santiago, para pedirnos la exposición homenaje a Santa María de Iquique, cuestión a la que accedimos de inmediato  ya que uno de los objetivos principales de nuestro trabajo de propaganda callejera es la difusión de las luchas de los trabajadores.
En cada ocasión que salimos llevamos material de estudio, cartillas educativas y libros, todo hecho por nosotros, como una muestra efectiva de que querer es poder. Vamos siempre con la certeza de que parte de la semilla no se perderá, caerá en tierra fértil y se traducirá tarde o temprano, en un nuevo espacio para exponer la historia, en una nueva organización desde donde comenzar la lucha.
Estamos orgullosos de que esto pase, por que significa romper con la censura, el sectarismo y la exclusión.  Todo el que quiere, puede.

No ha sido fácil el trabajo. Hemos tenido que soportar descalificaciones por el simple hecho de no aceptar el inmovilismo y la apatía como parte de la gestión  de la organización. 
Nos han llamado de todas las maneras posibles, desde divisionistas hasta amarillos y, sin caer en la provocación evidente, hemos optado por seguir conversando con los más, con aquellos que luego de leer el material lo pasan a otros, esos que se graban nuestros antecedentes de organización clasista para pasarlos al que necesita apoyo.
Y es que tenemos clarito quien es el enemigo, sabemos a quien denunciar cuando los problemas de la clase se mediatizan, negocian o simplemente se ignoran. No vamos a perder nuestro tiempo con los que disparan a la bandada. 
Hay un desafío de primera magnitud. Educar a los trabajadores respecto de sus derechos y todo lo que vaya en esa dirección tendrá nuestro apoyo entusiasta. Lo demás es secundario y no perderemos el tiempo en nada que nos saque del objetivo.



La compañera profesora que solicitó la exposición, lo hizo por que desde Ñuñoa una colega le informó que era posible. Es la misma exposición que ha recorrido distintas ciudades y pueblos de nuestro país, la misma que ha estado en sindicatos, ferias y actividades de todo tipo y que es observada atentamente por quienes luego se apersonan por nuestra sede, para consultar sobre sus problemas o bien pedir indicaciones para construir sus primeros instrumentos de organización.
Es posible que estas imágenes, de mucho tiempo pero actuales como pocas, hayan sido el envión final para la decisión de organizarse. 

Avanzamos fuerte en la primera de nuestras obligaciones, Educar. 
Sin embargo aún queda mucho por delante y solo podemos invitar a los miles que creen que se puede construir algo distinto, a ayudarnos a difundir. Hacer suyas estas imágenes y exhibirlas, pasar a buscar material de educación para distribuirlo.
Nadie, sino los trabajadores mismos podrán construir la organización que necesitan, para que desde allí y junto a muchos más, se pueda avanzar . Si no lo creen, lean. 

En algunos días mas los 28 trabajadores de Frigoríficos Andinos constituirán su sindicato. Llegó 1, luego 5 y cuando estuvieron los 8 comenzó a funcionar la maquinita. 
Lo mismo que pasó hace algunas semanas con los quienes trabajan en el Hotel NOI, 8 dieron vida al Sindicato, con mas de 50 pasarán próximamente el proyecto colectivo.

Es que si se puede, solo hay que creer en la fuerza de la clase.

Esto hay que tenerlo mas que claro ahora que la presidenta entregó su primera cuenta. Nada nuevo de lo que alegrarse desde el punto de vista de la clase, esta clase tan abusada. El Multirut continuará vigente, solo que con algunas modificaciones. 
¿Pero es que acaso  necesitan los trabajadores de la desaparición de este engendro parta hacer organización y negociar colectivamente?.
Lo sucedido solo sirve para dejar al desnudo el andar vacilante de pseudos representantes laborales que gustan de generar acuerdos con los patrones, el gobierno y los parlamentarios, en reuniones de salón, con galletas y cafecitos.

¿Saldrá algo positivo de estas reuniones respecto del ingreso mínimo?. 
Difícil, muy difícil. Ya se instaló la idea de que el monto  del mínimo estará entre los $225.000 y los $ 230.000. Entremedio anuncios, lamentaciones, caras largas y declaraciones. 
Pero el mínimo verdadero, ese que se requiere para alimentarse, vestirse y vivir dignamente, solo se consigue organizados y luchando.

Ni una palabra sobre las medidas a implementar para hacer menos dificultosa la negociación colectiva, cero respuesta a la demanda de terminar con el robo de la imposiciones previsionales por la vía de la declaración y el no pago.
Tiene razón la presidenta, una AFP estatal no pone fin al drama que estamos viviendo, pero le faltó alguna medida que de verdad frene el descaro patronal.

Para que vaya quedando claro, las tomas que realizan algunos secundarios son la respuesta a una mala propuesta para reformar la educación, ¿pero cuanto mas se avanzará si siguen estando solo en su pelea?.  
¿Se pondrá en movimiento toda la maquina orgánica y no quedará ningún colegio en funcionamiento o se harán presentes los disensos y se reflejarán las distintas visiones existentes para un mismo problema, aún a riesgo de la dispersión?.  
La respuesta del gobierno estará dirigida a desprestigiar las acciones de descontento, se dirá que los cabros se están tirando sin analizar, les pedirán tiempo porque todo no se cambia de la noche a la mañana. ¿Recibirá este movimiento toda la solidaridad que concitó hasta el término del gobierno de Piñera?. Ojala así sea.

La organización más representativa de los trabajadores ya debería estar preparando el paro, por que no habrá ingreso mínimo de $ 250.000, pero no lo convocará. 
Primero porque quedaría claro que no representa a los explotados, segundo porque están involucrados con el gobierno y sus resultados, ya que ellos creen que con “el programa” cumplido se dejan de vivir los dramas que hasta ahora viven los trabajadores.
El mayor drama sin embargo, es que quedaría expuesta la mayor de las deficiencias, la carencia efectiva de organización.
Y es aquí donde no podemos hacernos a un lado, donde no podemos echarle la culpa a la CUT ni a nadie. En mayor o menor medida somos todos responsables por no haber puesto hasta ahora todas las fuerzas en la organización efectiva de los trabajadores. 

Por eso agradecemos a la compañera que pidió la exposición. Por que podremos seguir sembrando. Aunque sea lento, seguir sembrando.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

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