jueves, 3 de enero de 2019

PULSO SINDICAL EXTRA N°33 VAMOS A DEJAR ALGUNAS COSAS CLARAS



Me hicieron llegar un ejemplar  del N° 20 de un periódico llamado “el cordonazo” del Partido Obrero Internacionalista.  En este ejemplar dan su particular visión de lo que fue el Congreso Constituyente de la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores y como caen en algunas deformaciones groseras, responderé a ellas en mi condición de dirigente de la CGT, organización participe de este proceso de la Central Clasista y constituyente de la misma, sin involucrar al directorio transitorio de la Central que me honro en presidir.

No responderé a todas sus diatribas pues es claro que tienen un objetivo único. Descalificar a la Central y de pasadita, hacer recuerdos de mi pasado político, como si fuera algo oculto y de lo que debiera avergonzarme. 


1.- Todo indica que los compañeros del POI no están de acuerdo con la constitución de la Central Clasista y probablemente esto sea consecuencia de que a sus sindicatos no se les dejó participar del proceso. Personalmente nunca sostuve reunión alguna con los responsables sindicales o los dirigentes de base sindical del POI, por lo que desconozco la razón por la que se les impidió participar, si es que lo solicitaron. Y que quede claro, todas las participantes son organizaciones sindicales legalmente constituidas.

2.- Por lo planteado anteriormente, es obvio que los compañeros del POI  no tienen idea de cómo se llevó adelante el trabajo previo a la Constitución de la Central.  Probablemente desconozcan que en Junio del 2017 el CIUS invitó – sin ningún requisito previo – a un ampliado de dirigentes en el SINATE para debatir sobre la conveniencia de iniciar un proceso de unidad que nos llevara a la construcción de un instrumento mayor.
Les informo entonces que en ese encuentro, con representantes de varios miles de trabajadores públicos y privados, se eligió una Comisión Organizadora que tenía la única tarea de definir los elementos principales de este instrumento mayor. 

3.- Durante el proceso de trabajo abierto – al que tampoco sé si llegaron dirigentes sindicales militantes del POI (y si lo hicieron nunca se identificaron como tales) – se discutió sobre Estatutos, Declaración de Principios y Plataforma de Lucha de la organización a construir, que aún no tenía completamente definido su nombre, pero que centraba su atención en que lo que se construyera, fuera para la clase trabajadora. Independiente y autónomo de partidos y credos, financiado por los propios trabajadores y con normas de control y funcionamiento que impidieran cualquier atisbo de corrupción o intentos de perpetuarse en los cargos.
Fueron varios meses de trabajo fecundo, con idas y venidas de algunos dirigentes, pero con discusiones transparentes y propuestas claras, que nos engrandecieron a todos e incluso nos permitieron ampliar la tolerancia y corregir ideas sectarias.     

4.- Un segundo ampliado sindical en Noviembre de 2017, y previa consulta a las bases de las organizaciones que participaban de la propuesta, ratificó el grueso de los documentos, observó algunas de las propuestas – poniendo énfasis en particular en que el instrumento no se incorpore a los registros del Estado, que se siga discutiendo lo de la cuota mensual y que existan instrumentos de sanción por si alguien se separa de las normas.
Todas las observaciones vinieron de organizaciones sindicales activas y sus dirigentes expresaron que estaban en conocimiento de ellas sus bases.
Este ampliado RESOLVIÓ constituir una Comisión que organizara los pasos futuros, habida cuenta de que estábamos de acuerdo en lo esencial, que era construir un instrumento sindical para apoyar la educación, la organización y la lucha de la clase trabajadora.
No hemos llegado al absurdo de exigir videos o grabaciones con las discusiones de cada asamblea sindical, pero debemos creer a los Sindicatos, las Federaciones, Confederaciones, Asociaciones Nacionales y otros instrumentos de organización sindical, cuando dicen que sus bases han analizado los documentos.

5.- La Comisión Organizadora del Congreso Constituyente de la Central Clasista funcionó regularmente desde Noviembre de 2017 y culminó su tarea con la realización de la asamblea Constituyente, el 1 de septiembre de 2018, asamblea a la que llegaron dirigentes sindicales mandatados por sus sindicatos para votar a favor de los documentos fundacionales.
Claramente el procedimiento no es del agrado de los compañeros del POI y ciertamente ellos podrán realizar encuentros sindicales con todas sus propuestas de participación y funcionamiento, pero si sus organizaciones sindicales no son parte de la Central Clasista, no hay mucho que se pueda hacer.
¿O es que pretenden darnos la línea, decirnos como y cuando tenemos que reunirnos, fijarnos los delegados e incluso presentarnos las resoluciones? Ciertamente no es posible.

6.- No recuerdo (y es posible que los años me estén pasando la cuenta) haber escuchado en la mayoría de las opiniones de quienes participaron de la Constituyente de la Central, que los documentos no hayan sido puestos en conocimiento de sus bases previamente. Recuerdo opiniones positivas por el paso dado, saludos al esfuerzo de unirnos para buscar caminos y una gran disposición de los invitados a ser parte a futuro de nuestra Central. Cierto es que el Congreso será cada 3 años y que inicialmente se proponían 6 pero ¿porque no decir que el estatuto establece como una obligación ineludible realizar regularmente asambleas y al menos un encuentro nacional al año, en las instancias, zonales regionales y nacionales e incluso Congreso Extraordinario cuando sea requerido?.
                   
7.- El certificado de vigencia - que viene con los datos de la organización sindical y su número de socios – es un documento básico para la construcción de cualquier instrumento sindical de nivel mayor y el pago de las cuotas sociales será mensual y por el número de socios que se declaren. Y cuando se pague por menos o por mas durante el periodo, se hará un promedio antes del proceso electoral, que será en cada organización, un trabajador un voto. ¿Eso no es participación efectiva de las bases?.
Es muy claro en eso el estatuto, como lo es también respecto de que los dirigentes nacionales podrán ser reelectos una sola vez y siempre que hayan participado en un 80% de la gestión de la Central durante su periodo, además de que siempre deberán ser propuestos por su organización sindical y estar en posesión de un cargo de dirigente de base.
El estatuto incluso considera sanciones y revocación del cargo, para las organizaciones y / o los directores que pudieran actuar en contra de la organización.
La Declaración de Principios y la Plataforma de Lucha de la organización son claras y no ambiguas, fueron aprobadas por las organizaciones y podrán ser modificadas total o parcialmente si así lo estimaren la mayoría de los afiliados en los eventos citados para ello.

Podrán haber omisiones, pero nadie puede decir que este es un instrumento cupular, destinado a imponer dirigentes y criterios de lucha por secretaria.  

8.- ¿Cuál es la razón de los compas del POI para ser tan duros y poco apegados a la verdad cuando analizan el proceso de constitución de la Central?.
Por supuesto que los dirigentes que participaron debían validar su condición con los certificados, ¿o es que era cosa de llegar con las patas y el buche, saltándose todo el proceso al que se invitó en más de una ocasión?.
Claro que llegaron dirigentes de base a la Constituyente ¿o es que para los del POI estos dirigentes no son representativos?.
Y las organizaciones tuvieron que pagar la cuota de participación, y cada uno de los que votó lo hizo pues tenía un mandato. 
Por último, está el artículo transitorio del estatuto y se reiteró en la Constituyente.
Se elegirá un directorio transitorio que tiene como única tarea  preparar la elección universal, en el plazo máximo de un año,  momento en que se elegirá el PRIMER DIRECTORIO DE LA CENTRAL

9.- Este fue el proceso que dio nacimiento a la Central Clasista y “el cordonazo” lo omite o tergiversa: Probablemente no cumpla con los estándares que ellos y cada uno de los sindicatos en los que tienen presencia desearían, pero no es nuestra culpa si no se hicieron parte del proceso ni de la discusión de nuestra Central.
Es muy fácil ser francotirador o riflero pero incluso en esa condición se debe tener un mínimo de rigurosidad.
En más de una ocasión he destacado la mística y ganas, la convicción de quienes difunden “el cordonazo” pero creo que son injustos en su diagnóstico. Creo que son insolentes e incluso descalificadores pero, bueno, cada uno construye como puede y quiere.

10.-  Nuestra CGT hizo llegar los documentos a sus sindicatos afiliados desde septiembre de 2017, cuando se presentaron los primeros borradores y recibimos observaciones.
Una de ellas nos significó no estar de acuerdo con los compas de FENTAS en lo que se refería al monto de las cuotas a pagar mensualmente. Tampoco estuvimos de acuerdo con los compañeros que plantearon que la Central a constituirse se registrara en la Dirección del Trabajo y se transformara en una Central legal. Expusimos con pasión nuestra opinión, pero nunca intentamos avasallar ni imponer mayorías.
Cuando llegaron los documentos finales se volvieron a enviar a los Sindicatos y en una asamblea con más de 50 organizaciones se ratificaron. Otras organizaciones que no pudieron asistir ratificaron por las vías internas. Solo un sindicato - de 104 afiliados - rechazó la propuesta porque “el clasismo es algo retrogrado y fuera de lugar en el mundo”.
Ciertamente no compartimos la opinión de nuestros compañeros, pero eso no nos hace enemigos ni adversarios. Incluso y aunque habían resuelto desafiliarse aún no formalizan tal decisión. Y les seguimos enviando nuestros materiales.
                                                     
NO somos una organización llena de pacos rojos ni de reaccionarios. Tampoco nos fijan la línea los anarquistas, los troskistas, los estalinistas o los herederos de Bakunin o Marx.
No recibimos lineamientos de la social democracia nacional o internacional y ni siquiera tenemos claro si todos, algunos o ninguno de nuestros asociados están políticamente  preparados, ni si son militantes activos.                        

Lo que si tenemos claro es que pese a las dificultades somos una organización activa, que discute y analiza lo que se produce en materia laboral, que tiene dirigentes preparados para la negociación colectiva, para apoyar huelgas y sentarse en la mesa de negociación con los patrones.
El objetivo principal de nuestra gestión no es la revolución - lo siento compas del POI – pues por ahora nuestra principal preocupación es educar a los trabajadores en sus derechos, ayudarles a formar y reforzar la organización sindical y prepararlos para ganar las luchas contra la patronal. Es el primer y gran objetivo y nos abocamos a él sin pausas.
Algunos – no todos claramente – de nuestros socios y dirigentes participan activamente de  las movilizaciones y tienen sus convicciones, pero ninguno hace proselitismo abierto ni intenta ganar aguas para su molino en el trabajo diario de la organización.
Sabemos que el gran enemigo es el capital y constatamos diariamente que el trabajador es abusado más allá de las ideas u opiniones que tenga y defienda. ¿Porque tendríamos que separarlos entre buenos y malos?. Son trabajadores y siempre recibirán nuestro respaldo.   Son tiempos duros para el trabajo sindical. Los trabajadores han perdido casi por completo  su conciencia de clase, al mismo tiempo que los patrones y el capital han sabido responder a algunas de sus demandas.
Por eso la división  y la poca participación. Y sin embargo trabajamos con alegría y convicción, criticando sin descalificar, pues en el sindicalismo tenemos adversarios pero no enemigos.

11.- ¿Porque vamos a negar que fuimos constituyentes de la CUT y que el suscrito llegó a ser vicepresidente de la misma?. Eso está en la historia y algunos como ustedes, se encargan a veces de recordárnoslo en mala. 
Pero omiten que fuimos la única organización que logró aprobar un voto político en 1998 para elegir a la directiva en elección universal (voto que después anularon la Concertación y el PC). Nunca dicen que fuimos la única organización que combatió hasta el último el Seguro de Cesantía, cuestión que nos llevó a desafiliarnos.
Cuando la CGT asume su nombre definitivo en 2004, una de sus resoluciones fue trabajar con todas aquellas organizaciones que creyeran que los trabajadores eran parte de una clase, con el fin de avanzar hacía una Central de Trabajadores.
Desde entonces hemos trabajado para esto y nos sentimos muy orgullosos de la constitución de la Central Clasista. Ciertamente no llegaron todos los que se esperaban pero dimos el paso y caramba que remeció.
No sabemos el futuro. Lo que hemos constituido podría cuajar y ser un gran instrumento o fracasar, pero nunca vamos a dejar de trabajar por que se construya una organización por y para la clase trabajadora.

Ni al POI  ni a nadie le permitimos que venga a basurear con la organización en que participamos, ni menos pretenda darnos lecciones de cómo hacer sindicalismo.
Podremos estar equivocados y ser el tipo de agentes que ellos insinúan que somos, pero eso no queda expuesto en nuestro trabajo diario, ni tampoco es lo que perciben nuestras bases. Y cuando ellos resuelvan que hay que hacerlo de otra manera, se hará lo que acuerde la mayoría. Así de concreto y así de claro.

MANUEL AHUMADA LILLO
SECRETARIO CGT CHILE