viernes, 30 de enero de 2015

PULSO SINDICAL Nº 267 - DEL 18 AL 25 DE ENERO DE 2015


Algunos compañeros, con la mejor intención del mundo, han preguntado nuestra opinión sobre el caso PENTA. Hemos dicho que no vale la pena perder tiempo en analizar cuestiones como ésta, que se repiten en el tiempo y que tienen como protagonistas siempre a los mismos. Sin embargo y ante la insistencia, vale la pena exponer algunos elementos que ya hemos entregado en artículos anteriores.

La corrupción, la compra de conciencias, la desvergüenza y la desfachatez, son propias de este tipo de sistemas y si saltan a la vista de todos, es porque el descaro fue de tal magnitud que ya no hubo como taparlo. Lo dramático resulta constatar que nadie se queda afuera, cualquiera sea el mecanismo.



Puede ser por la vía de aportes desde el Estado disfrazados de cualquier manera, o bien  a través de la acción filantrópica de algún mecenas en el empresariado o incluso de gobiernos de otras latitudes, por la vía de financiar proyectos de cualquier tipo de los que nunca se informa, que puede situarse a la derecha o a la izquierda del mapa político.
De esta pudrición casi nadie se escapa y los que actúan por omisión quizás si sean los peores, porque concientemente están posibilitando que la mierda se siga manteniendo a flote. ¿Sino como explicar la existencia de tanto instrumento que tiene entre sus integrantes a quienes solo aportan el nombre y reciben a cambio alguna tajadita, por minúscula que sea, tajadita que les permite ir por ahí vendiendo pescado?.

Tal como en el caso de los sobresueldos en la década pasada, ahora han quedado al descubierto los mas idiotas, aquellos que creían que el paraguas en el que se cobijaban era totalmente a prueba de aguas y balas.

Hace algún tiempo denuncie por esta vía, un feo caso de corrupción y abuso que me llegó de rebote, y que trataba ni más ni menos que de la apropiación indebida de dineros de una demanda laboral.

El caso es que sindicalistas (que me reconocieron recibir una comisión por juicio ganado de parte de un abogado), abogados de reconocido prestigio que mintieron descaradamente, lideres estudiantiles (que hoy están bien ubicaditos en el sistema) e incluso militantes partidarios de izquierda, se unieron en una sola fuerza para intentar conseguir condena de cárcel y pago de generosas indemnizaciones.

No solo fui absuelto, sino que después se comprobó que el fondo de la denuncia era real. Sin embargo a todo se le echó tierra, a nadie le importó lo denunciado y los inquisidores de entonces van muy fresquitos por ahí, como si nada hubiera pasado.

Lo expongo para graficar con argumentos esto de que no solo esta podrida la cosa por la derecha sino también, y que pena que así sea, lo está por la izquierda. Al menos por esos que se dicen de izquierda y se han sometido dócilmente al discurso del modelo, pretendiendo hacernos creer que es solo por la vía de acuerdos y programas truchos que se puede llegar a conseguir avances para nuestro pueblo.

Recuerdo que hace una decena de años hice una gira por Alemania, con ocasión de los 30 años del golpe. A la ciudad que fuimos y mientras contábamos de lo vivido, del pasado, presente y futuro de nuestro pueblo y del movimiento sindical, los anfitriones hacían correr de mano en mano un canastito pequeño, en el que iban poniendo euros.

Al final de la actividad se hacía un arqueo, en presencia de quienes habían invitado y quien escribe este Pulso. Se colocaba lo recaudado en un sobre y, sellado el mismo se anotaba el monto reunido y se ponían las firmas correspondientes.

Los sobres se abrieron en nuestra sede al volver, se dio cuenta a través del periódico del total de euros reunidos y el cambio equivalente en $$ chilenos.

Así aplicamos el concepto de transparencia, de probidad. Así debemos actuar todos los que denunciamos y combatimos la corrupción.

Que nos critican?, claro que lo hacen y lo harán y es bueno que así sea, pues nos permite ir revisando periódicamente nuestro actuar. Lo que no van a encontrar son manchas en la organización que estamos construyendo, por que la construimos para que sea instrumento y los instrumentos solo sirven si están probados en la práctica diaria.

Hemos escrito bastante sobre la deficiente reforma laboral presentada. Utilizamos la web, la radio y cartillas para difundir con nuestra opinión.

Por eso podemos decir que lamentamos mucho la actitud de algunos dirigentes, que acudieron a la invitación del gobierno hace algunos días para un encuentro aquí en Santiago sobre las reformas, y que se molestaron con nuestra propaganda, diciéndonos que siempre criticamos, sin hacer aportes.

Cierto es que lo hacemos, pero les invitamos a leer nuestros textos. En el ex Congreso les dijimos que estábamos dispuestos para un debate abierto, sin embargo no lo aceptaron y solo se limitaron a criticar sin leer..

Ellos y otros, dicen que estas reformas mejoran lo que hay, pero tal argumento es insuficiente cuando no se dan los elementos que prueben la afirmación.

Estamos terminando el análisis, articulo por articulo, de la reforma laboral y podemos decir a los trabajadores que nada bueno deben esperar de las mismas. Primero, porque no se hacen cambios de fondo a la legislación vigente, solo se maquilla, y de mala manera, algunas normas viejas con palabras nuevas que no provocarán lo anunciado.

Ni más y mejor empleo, ni termino del abuso patronal, ni piso manteniendo lo obtenido en la negociación anterior (piso que podría ser rebajado si las empresas prueban condiciones económicas deficientes), ni derecho a negociar solo a los sindicatos (que perderían este derecho si al momento de presentar nuevamente su proyecto no cuentas  con los quórum mínimos que se exigen para constituir una organización) ya que también se propone una negociación semi reglada que podrán llevar adelante grupos de trabajadores.

Grave, muy grave resulta que se diga que la Dirección y las Inspecciones del Trabajo jugaran un rol mas activo en la fiscalización y la mediación, sin indicar cual es la cantidad de funcionarios de planta se va a contratar para que esta pega de verdad se cumpla.

Está por verse si la mediación dará posibilidad a los trabajadores de hacer valer sus argumentaciones, o si se seguirá contando con mediadores mesiánicos que no solo hacen trizas las peticiones de los trabajadores, sino que también se arrogan la facultad de determinar cuando la situación de la empresa es buena  o es mala.

No son todos, pero hay algunos y algunas que se pretenden omnipotentes.

El próximo 29 de Enero entregaremos a nuestros dirigentes un detallado documento con el análisis de cada una de las reformas, que luego será subido a la Web.
Pero desde ya decimos que pongan atención. Si el sistema concluye que deben ser aprobadas, lo harán, pese a todas nuestras molestias, las protestas y los discursos pro trabajador que seguiremos escuchando.

No obstante tenemos una salida. Educarnos en los derechos, construir sindicatos y luchar contra el capital. Aún es tiempo, no lo desperdiciemos.
                                                                            

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

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